Refugio de pocos metros y mucho diseño
En José Ignacio se valora lo esencial: un módulo de 40 pies con dormitorio, baño, cocina-estar y un ventanal que enmarque la laguna o el mar, acero corten a la vista o madera dura, deck de eucalipto y nada de sobra. Trabajamos con los arquitectos que proyectan en la zona y llevamos sus ideas al sistema de contenedores; la fabricación en taller evita tener una obra abierta durante meses en un lugar donde cada cuadrilla se paga en oro.