Preparar un contenedor para vivir frente al mar
A menos de 300 metros del agua el salitre lo alcanza todo. Por eso en Barra de Carrasco el tratamiento del acero es completo: arenado, imprimación epoxi y pintura naval, y encima un revestimiento exterior ventilado que evita el contacto directo con el aire salino. Las aberturas van en aluminio anodizado y los herrajes en acero inoxidable.
El deck y la galería que casi siempre acompañan al proyecto se hacen en madera dura tratada o en estructura metálica galvanizada, con anclajes previstos desde taller.