Un refugio que llega terminado
En La Tuna no hay albañiles ni corralón: cualquier obra tradicional implica traer todo desde San Luis o La Floresta y esperar. El contenedor invierte la lógica: se fabrica completo en nuestro taller de Canelones, con baño, cocina, electricidad, sanitaria y aislación, y llega en un camión. En el lote solo se hacen los apoyos y las conexiones; en dos o tres días está en uso. Nuestro equipo lleva todo lo necesario desde Canelones, incluidos los materiales de los apoyos, así que no dependemos de conseguir nada en el balneario.